INVERSIÓN REALIZADA
La inversión realizada en el Parc de l’Alba en actuaciones de urbanización y restauración medioambiental, hasta diciembre de 20010, ha sido cercana a los 110 M €, y han permitido poner en servicio los primeros espacios públicos y edificios productivos del Parc de l’Alba.
SINCROTRÓN ALBA
La construcción de esta instalación científica se inició a finales de 2006 por un consorcio público formado por el Gobierno de España y la Generalitat de Catalunya, y finalizó el año 2008.
Actualmente se está instalando el equipamiento tecnológico, que se pondrá al servicio de la comunidad científica a finales de 2011.
ÁREAS CIENTÍFICAS Y TECNOLÓGICAS
Alrededor del sincrotrón, se han ultimando las calles más representativas del Parc de l’Alba y sus principales instalaciones de servicios urbanos, que incluyen una nueva subestación eléctrica y una central de producción conjunta de electricidad, frío y calor.
Esto ha permitido iniciar el proceso de construcción de los primeros edificios empresariales, como un centro tecnológico de la entidad financera “la Caixa”, que ha comportado una inversión cercana a los 100 millones de euros.
La finalización de la primera fase de urbanización del Parc de l’Alba ha permitido poner en el mercado numerosas parcelas para actividades científicas y tecnológicas.
ÁREAS RESIDENCIALES
El Institut Català del Sòl ha finalizado la construcción de un edificio de viviendas públicas pionero en ahorro de recursos naturales, que constituyen un modelo de eficiencia energética para las futuras viviendas del Parc de l’Alba.
Durante el 2012, se prevee iniciar la urbanización de las calles del nuevo barrio residencial, que acogerán cerca de 1.000 viviendas públicas y privadas.
ESPACIOS NATURALES Y ZONAS VERDES
El Consorcio ha llevando a cabo numerosas actuaciones de recuperación y puesta en valor de los espacios libres del Parc de l’Alba, entre los cuales destacan: la conexión de espacios libres con pasos de gran anchura para fauna y peatones, la deconstrucción de edificios industriales para transformarlos en espacios naturales, la restauración de suelos degradados o la ordenación de 180 hectáreas de zonas verdes.
A finales del 2010, se inició la restauración del corredor biológico del Parc de l’Alba.